¿Será porque está nublado?
¿Será eso lo que me tiene así? Verás amable lector. De un tiempo para acá, las palabras dichas duelen más. Los errores cometidos se sienten más grandes. Los miedos y los dolores me paralizan más. Los nudos en la garganta son más frecuentes y las noches de insomnio son más comunes. Aunque, también las esperanzas y las ganas de avanzar, dejar detrás lo que ya no es, lo que no será, las ganas de volver a querer a alguien, de confiar y de intentar; esas ganas también están. ¿Será porque ha estado nublado?