¿ Ya viste la luna?
Es hermosa, nunca la había visto así de clara y grande. La última vez que ví una luna así fue precisamente contigo. Recuerdo que salimos a ese barcito del centro y fuimos al balcón. Tú pediste un cóctel y yo una cerveza, estuvimos charlando un buen rato y yo estaba fascinado contigo, con tus ojos y tus labios. De qué conversamos, no lo recuerdo, toda mi concentración estaba puesta en ti, tus tatuajes, tu risa, tu voz. En lo feliz que era y en lo mucho que despertaste en mí. En los sueños del futuro, en cómo se vería una bebé de nosotros. En qué te haría de comer y en cómo le diría a tu mamá que me diera tu mano. Esa luna fue hermosa. Hoy veo la luna desde la ventanilla de un autobús, recordando esos momentos y sabiendo que nunca serán nuevamente. Reconociendo que aún me dueles, aún te amo y aún te extraño y que ya no será. En esa luna me imagino a una realidad alterna dónde una pequeña bebé llega a acostarse con nosotros mientras nuestros hijos adolescentes se ponen celosos y nos ...