2025.
Vaya año. Lo comencé con tranquilidad, aún estaban las culpas del 2024, que venían del 2023, pero estaba todo en calma. Segura en el trabajo en el tec y ahí iba todo. De repente, todo cambia, error mío, abrir de más la puerta de los recuerdos, supieron muy bien cuánto valoraba esos momentos, cuánto me hacía falta y cuan grande era mi esperanza de volver a verla, aunque fuera un momento corto. Abrí de más, y lastimé. Aún dudo de lo que pasó, aún no le encuentro lógica ni sentido. Sigo sin perdonarme, sigo enojado, triste, lloro aún con algunas canciones o letras. ¿Perdón? No conozco esa palabra aún, no me la aplico. Sigo en terapia, he avanzado, al menos ya no contemplo la idea de acabar con todo por mi mano. Lo único bueno de esto es eso, ya no pienso más en el suicidio como la solución, ya no me siento inútil, una carga, un monstruo. Ahora soy más reservado, si antes solo hablaba con 3 personas, ahora solo hablo con dos. Continuo en la UNAM, ya otro semest...