Mi infancia
Soy netamente un niño de los 80's, nací en ese año en el mes de Octubre. Por comentarios de mi mamá ese día llovía de manera intensa. No sé a bien desde cuando soy fanático de los aviones, uno de mis primeros pasteles de cumpleaños estaba cubierto de ellos y tenía un hermoso avión que mi padre armó, hoy sé que era un Lockheed Constellation, para mi era la cosa más bella, junto a una avioneta amarilla, que mi papá marcó con la matricula XB-KIKE.
Mi mamá siempre ha sido una mujer muy trabajadora, mi papá siempre ha trabajado y dado todo por nosotros 3 (mis 2 hermanos y yo), ni decir que está enamorado de mi mamá, de ellos dos aprendí mucho, nunca tuvieron discusiones frente a nosotros y siempre nos han apoyado. Puedo decir que de ellos tengo el ejemplo del amor bonito.
Ambos trabajaban mucho, por lo que entra la figura de mi mamá lupita ( mi bisabuela) y mi mamá conchita (mi abuela), con ellas pasábamos casi todo el día. Mi bisabuela siempre nos hacía unas empanadas rellenas de frijol que juro que algún día volveré a probar. Mi abuela es maestra (aunque es jubilada, la docencia no se sale de la sangre) de nivel primaria, ella me enseñó a leer, a escribir, a sumar y restar. También de ella viene el amor por los libros, con ella y gracias a ella leí El Quijote, Los 3 Mosqueteros y muchos clásicos más.
En esa misma casa vivía una figura que si bien, no veía mucho, siempre se me hizo divertido. Mi tío Luis, Siempre lo veía dormir hasta tarde (ahora entiendo la razón). En casa de mi abuela, siempre estaba encendida la radio, mi bisabuela oía música de marimba. Recuerdo mucho que me gustaba acostarme en el piso y ver las nubes pasar. Por las tardes, mi abuela tenía una "escuelita" donde atendía a niños y les enseñaba lo que no habían aprendido en clases normales. Al terminar, se prendía un rato la televisión y poníamos las caricaturas en el canal 3 de Guatemala. Eso hasta que llegaba la hora de ver las telenovelas (vi las marías de Thalía y no sé cuales más). Esperabamos la llegada de mi papá y nos ibamos a nuestra casa.
Una figura que no vivía con nosotros, pero era una mamá mas para mi, mi tia Ani, ella vive en Puerto Escondido Oaxaca, lugar al que ibamos de visita en vacaciones. De Puerto tengo recuerdos muy felices, la playa, la comida, la casa de mi tía y las nubes de mosquitos que no me dejaban dormir (una noche les grité que ya me comieran). De ahí viene mi amor por sentarme a la orilla del mar a sanar mi alma cuando es necesario.
Los fines de semana ibamos o a la playa o a algún parque, siempre era un trajín, recuerdo que ibamos con las bicicletas al parque de la FIT, ahi pasabamos horas, montandolas jugando en la resbaladilla de dinosaurio.
Casi no tuve amigos en mi cuadra, de hecho recuerdo que en algún momento me descalabraron, vivíamos en una privada, todas las tardes los vecinos salían a jugar a la calle, era un ruido enorme, eramos alrededor de una decena de mocosos destrampados. Mi hermana y yo nos escapábamos para ir a jugar un rato y regresabamos antes de que mi mamá despertara de su siesta.
Algo que tengo muy marcado es la lluvia, podía llover toda la tarde, todas las tardes, en ocasiones no paraba la lluvia por días. Eso me gustaba porque se ponían los días muy frescos y nos hacian sopa o algo caliente de comer. Mi mamá siempre fue buena cocinera, aunque nunca logró hacer que me gustara el pescado.
A consecuencia de las lluvias, se subía a tender la ropa a un cuarto en construcción, una tarde, recuerdo que me puse necio que quería subir, ¿a qué? No lo sé, pero subí y ¡zas! que me caigo de cabeza del segundo piso, caí sobre un cilindro de gas y me hice una hermosa hendidura en la cabeza que aún tengo. Y recuerdo decir que ese golpe había acabado mi amor por las matemáticas.
En ocasiones recibía en casa la visita de mi .. primo o tío no sé, mi persona favorita en todo el mundo, Gabriel. Era mi compañero de juegos y es al día de hoy fuente de inspiración. con él pasaba el tiempo muy rápido.
Las fiestas familiares de temporada decembrina siempre estaban llenas de ruido y alegría, todos los primos eramos casi de la misma edad por lo que siempre se veía a un montón de nostros jugando mientras uno o dos adultos nos cuidaban.
Tuve una infancia muy feliz, siempre me sentí amado y protegido y al día de hoy agradezco a mis padres haber estado ahi. A mis tíos, mis hermanos y mis primos. Todos ellos tiene un lugar especial. Mención aparte a mis abuelos maternos Teresa y Enrique, que aunque no los visitaba tan seguido, estaban ahí. En Cuanto a mis abuelos paternos, Don Carlos y Doña Reyna, siempre tenían algo para nosotros. Donde quiera que estén ellos 3, gracias por todo y espero no avergonzarlos mucho ( Don Carlos aún nos acompaña).
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