Nunca dejes de decir lo que sientes.

 ¿Se te han quedado palabras guardadas? a mi si. 

Deja te cuento amable lector. Como había menconado antes, yo tengo 3 mamás aparte de mi mamá biológica.  Mi tia Ani, mi mamá conchita y mi mamá lupita. Mi infancia la pasaba en la "escuelita" de mi mamá conchita, ahí aprendí a leer y escribir, tuve  muchisimas horas de felicidad y uno que otro momento donde me fue difícil y frustrante aprender alguna materia. 

En esta casa, mi mamá lupita era quién hacia de comer, limpiaba y ordenaba. Aún la recuerdo, hablando con sus loros, que siempre gritaban, Omaaaaar, o escuchar sus pasos por la casa. Era una viejecilla dulce, hacía unas empanadas de frijoles que eran para mí un manjar de los cielos. Al pasar de los años, dejé poco a poco de acudir a esa casa llena de recuerdos. como buen adolescente, ya era "grande". 

Una tarde, me avisaron que mamá lupita habia entrado al hospital, muy grave. Días después, estando en clases, mi hermana se acercó a decirme. Mamá falleció. No recuerdo mi reacción en ese momento, y todos esos días son borrosos. recuerdo mucho el dolor de estar en el panteón, de no volverla a ver. Pero lo que nunca pude decirle fue, Gracias, gracias por la comida maravillosa, las horas, tus canciones, por criarme. Gracias es una de las palabras que al día de hoy digo. No me quedo sin agradecer a nadie, por aportar algo en mi vida. 

Perdón es la segunda palabra. Verán, durante mi infancia y mi adolescencia, crecí, aún contra las enseñanzas de mis padres, siendo un poco rebelde y soberbio. Me fué muy difícil dejar esa etapa atrás y aprender a decir perdón, sintiéndolo de verdad. La persona que me enseño a decirlo y a quién no se lo pude decir, se llama Karina Denisse. A Kari la conocí en 2 año de preparatoria, congeniamos muy bien y formamos parte del mismo grupo de amigos, hacíamos trabajos juntos y en ocasiones, salíamos en grupo. Karina ingresó al IPN a la carrera de Ingeniero Arquitecto y manteníamos correspondencia (aún no se desarrollaba del todo el e-mail) un semestre después, yo ingresé a la misma carrera que ella, la convivencia se hizo más cercana, al grado de desarrollar sntimientos más allá de amistad por ella. Una tarde decidí confesarle y la respuesta fue un, ¿por qué pasa esto con ustedes? ¿No pueden ser solo amigos? Obviamente mi tonto orgullo hizo que dejara de hablarle, perdí contacto con ella. Años después, los compañeros de generación planeaban una reunión y se me hizo raro no verla entre los invitados. La fuí a buscar a su casa, estaba cerrada.  Encontré el contacto de su hermano. Kari había fallecido por una enfermedad. Perdón Kari, perdón por no estar contigo en los momentos difíciles que viviste, por no acompañar a tus hermanos y a tu mamá, por no saber ser un amigo leal, por dejar que mi orgullo me alejara. Perdón es lo que pido cada que lastimo a alguien, es lo que me pido a mi mismo por no cuidar de mi. Esta es otra de las palabras que no dejo de decir.

Te amo. Estas dos palabras son las más difíciles, no tengo razón alguna para no decirlas a menudo, pero me es muy dificil decirlo, El día de hoy trato de decirla a mis hijos con mayor frecuencia, a mis papás, mis hermanos y a algunas personas más. Lo más difícil ha sido aprender a decirme a mi mismo esas palabras. Creo que el último accidente automovilístico que tuve, me ha ayudado a decirlas con más frecuencia.

Estimado lector, me gustaría saber de tus palabras, ¿cúales son? y lo más importante de todo, por favor, no dejes decir lo que sientes a las personas que te rodean. Nunca sabemos cuándo ya no estarán. Nunca sabemos si la siguiente vez que dirás gracias, sea en una playa de Cancún a media noche, porque te parece ver a una viejecilla y escuchar sus pasos, O decir perdón porque ves a lo lejos a una morena de cabello negro largo, caminando por el zócalo de la Ciudad de México y recuerdas cuándo ibas al cine con ella. O un te amo que no le dijiste por 6 años a tus hijos al acostarlos a dormir. Por favor, di lo que sientes. No me gustaría saber que esas palabras se hacen un nudito en tu garganta. 

Que tengas una muy buena vida.

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